domingo, 20 de diciembre de 2009

Podemos de puntillas tocar el universo, sí, sin miedo...


"Un día, el viento tocó la corteza de mi cuerpo.
Los remolinos atravesaron todos los
campos sombreados.

Quedó todo exterminado.
Después salió otra vez el sol,
cantaron los pájaros, y el día no tenía fin.

Busqué el azul del mar
para teñir una nueva corteza.
Encontré la pradera de mis sueños,
cantando la melodía del nacimiento.

Enterré en el fondo del mar todas
las pieles secas y nací de nuevo."

jueves, 1 de octubre de 2009

Goteando notas de felicidad...


Aún te recuerdo...
con la palma de tu mano en mi jardín,
con la voz de mi piano en tu reloj,
con tu acento acariciándome el amor...

Aún te recuerdo...
goteando notas de felicidad,
con tu mala suerte y mi ropa interior,
con las ganas de parar el ascensor...

Te recuerdo como un niño en día de reyes sin tambor,
como olas de una playa en mes de abril,
escribiéndote en la arena "ven a ver".
Te recuerdo como un preso recordando libertad,
con la duda de si has olvidado ya
entre el llanto de los ruidos de ciudad.

Hay un niño en el mercado que me mira con tus ojos,
ya no sé si por momentos eres tú.
Llega tarde el colectivo y me entretengo con el guiño
del volar equivocado de un avión.

Con sus alas, soñándome ya con ellas,
esquivando nubes, desnudarte como lo hice ayer.
Que, antes de que pise tierra, tiembles de temor
sabiendo la locura que en tus labios fui a beber.

No me atrevo a abrir los ojos,
pues te juro que hace un rato
es tu voz la que escuché, casi gritando.
Y, de no ser tu rostro, acabaría con todo:
con los ríos, las cosechas, los mares, la poesía...

Nadie va a hacerme reír si no es tu risa...

lunes, 3 de agosto de 2009

Paradojas de la vida


Volvamos al mismo viejo tema, el dolor como método de aprendizaje. Desde luego, eso no suena nada bien...

Pero resulta que una vez más vuelve a mi cabeza todo el dolor, todas las lágrimas derramadas, toda frustración, angustia, impotencia, rabia... Todos aquellos momentos "feos" que tiene la vida, por los que he pasado, (teniendo presente, claro está, que aún me quedan muchos más por pasar), los que tanto daño me hicieron, pero sobretodo, los que tanto me enseñaron.

Cuando miro atrás, me parece que fue hace siglos, cuando un día si y otro también, sentía dentro de mí aquella sensación que me ahogaba, no me dejaba respirar, tan sólo podía llorar sin encontrar consuelo alguno.

Me estremezco al pensar en lo que pasó, en lo que pasé, en lo que sentía en ese momento. En el miedo a no poder recuperarme. Me agobiaba no poder salir de esa situación, no supe darme tiempo, quise que pasara rápido y solo conseguía ahogarme más y más.

Ya no sólo me dañaba la situación en si, sino que el tratar de salir sin tomarme el tiempo de aprender, de comprender lo que pasaba y por qué pasaba, me fue perjudicando cada vez más, ya no me ahogaba únicamente por la ansiedad, me ahogaba por querer dejarla atrás demasiado pronto, y al no encontrar la solución al instante me fui hundiendo, me fui dejando. Sólo quería huir...

"El dolor nos da la oportunidad de cambiar, de crecer. Es natural querer huir, desentenderse, protegerse de alguna manera de él, cuando lo que deberíamos hacer es aprender, entenderlo como una oportunidad de aprendizaje. El dolor tiene mucho que enseñarnos."

Pero la paradoja surge en esa enseñanza, en el momento en que la aprendemos. No nos damos cuenta de ello hasta que no hemos tocado fondo y no nos queda otra que subir o cavar, en vida, nuestra propia tumba. Y una vez que nos damos cuenta, (una vez más aparece la importancia del "darse cuenta"), podemos respirar hondo, tranquilizarnos y encontrar la salida, dejando atrás miedos y temores.

Aunque esto no quiere decir que la próxima vez que lleguen esos momentos "feos", dolorosos, sea como un camino de rosas, para nada, seguirá siendo tan duro como la primera vez, sólo que esta vez nosotros llevaremos las riendas de la situación, sabremos lo que hay que hacer y no dejaremos que el miedo y el dolor nos conduzcan por sus derroteros. Sabremos darnos tiempo...

Si antes recalcaba de nuevo la importancia del darse cuenta, cuanto mas importante es el saber darse tiempo, sobre todo en los tiempos que corren, donde el ritmo frenético de nuestras vidas nos aleja de nosotros mismos, nos deja en un segundo plano, porque siempre tenemos algo que hacer que nos impide, o no nos deja, relajarnos y pensar en nosotros, puesto que lo consideramos una absurda pérdida de tiempo, ese tiempo que tanto parece que escasea.

Pero nada más lejos de la realidad. Nosotros llevamos las riendas de nuestras vidas, al fin y al cabo, son nuestras, nuestro tiempo es nuestro. Qué nos impide tomarnos el tiempo necesario para centrarnos un solo instante en ser mejores personas, en crecer, en comprendernos... en definitiva, tomar tiempo para nosotros, darnos tiempo...

No hay nada. Hay que saber fraccionar bien el tiempo. Y si la situación es más complicada y debemos tomarnos más tiempo del necesario y dejar ciertas cosas de lado se hace. Cada cosa tiene su momento, tenemos tiempo para todo, ni más ni menos que una vida entera para nosotros solos, mucho tiempo.

Tras darnos ese tiempo para hacernos cargo de la situación, comprender que no debemos huir porque el dolor forma parte de nuestro crecimiento personal, solo queda manejarlo de la mejor forma posible, si hay que llorar se llora, pero sin perder de vista nuestro objetivo, sacar tajada del dolor, aprender, crecer...


http://goear.com/listen/c234603/Busco-me-bebe

domingo, 21 de junio de 2009

Dreams

"Ella cerró los ojos, y como cada noche, sus pensamientos comenzaron a girar en torno a él. Se recreaba una y otra vez en las palabras recién salidas de sus labios, pensando en lo ingenua que podía llegar a ser.

Cuando él estaba presente, lograba resistirse, no queriendo entrar en su juego, no queriendo caer en la trampa. Sin embargo, al marcharse, cada una de sus palabras se iban depositando con ternura en su corazón, haciendo crecer el amor que sentía por él.


Ahí, con los ojos cerrados, acostada, pensando..., se le aceleraba el corazón, imaginándose entre sus brazos. Sus manos enredadas en su cabello, recorriendo todo su cuerpo, acariciándola dulcemente, mientras sus labios se iban acercando, rozaban los suyos con timidez y desaparecían.

Ella abrió los ojos, fue tan real, que lo buscó incesantemente con la mirada, por cada rincón de la estancia. Pero él no estaba allí, y tenía miedo de cerrar los ojos y que él no volviera a aparecer para posar en sus labios el cálido beso que ella anhelaba recibir cada noche, antes de sumirse en uno de sus sueños, en los que ambos eran protagonistas, noche tras noche.

Finalmente, se atrevió a cerrar los ojos, sintió su abrazo y el calor de sus labios, estrechándose con suavidad contra los suyos. Y apoyada sobre su hombre, una sonrisa se le dibujó en su rostro y logró dormirse. Sin miedos, sintiéndose una vez más protegida, reconfortada entre sus brazos..."


*..sueña y ve hacia donde el sol desprende paz, rayos color de amor..*

sábado, 30 de mayo de 2009

De cambios...


Necesitaba un cambio en mi vida, un giro radical. Quería salir del túnel de oscuridad en el cual me encontraba. Me empezaba a faltar el aire.

La vida perdió su color, el sol dejó de salir. Todo, absolutamente todo, empezó a carecer de sentido. Me ahogaba.

Busqué ayuda, la situación me venía demasiado grande, no sabía salir. No encontraba salida. Tenía miedo, demasiado miedo a permanecer por siempre allí. Las ayudas que me brindaron tampoco bastaban. Nada me servía.

Estaba sola en esto. Había llegado la hora de... "DARSE CUENTA"

*..sonreíd malditos..*

sábado, 16 de mayo de 2009

De palabras que languidecen

Me duele tu silencio, pero tus palabras a veces hieren. No me gusta que hables sin pensar, ni que calles sin querer. Quiero que seas, quiero ser. No quiere que finjas, no quiero finjir.

No hables con temor a lo que digas, dí lo que realmente quieras decir. Podrá doler, podrá ofender, pero teniendo de fondo la sinceridad todo pasa.

No quiero falsas excusas por arrepentimiento a lo dicho, quiero la fortaleza de encarar palabras equivocadas. No quiero que me calles cuando trato de explicarme, de darme a entender, de sincerarme.

El lenguaje es traicionero, no le demos la oportunidad de enredar en nuestro sentir. Para qué decir algo que no se siente, nunca lo entenderé.

"Callo, porque digo más en mi silencio que engañando a las palabras con sentimientos adoptados..."

No hablo por hablar, no siento por sentir, no quiero por querer...


"Escribo..., para curar mi alma rota.
Grito..., para que el silencio no me coja.
Y curo..., mis heridas con un verso,
mis miedos con palabras
y los lloro en una hoja..."
PD: Te Quiero



*..sonreíd..*

martes, 28 de abril de 2009

De cumpleaños y... cumpleaños!!


Este es mi regalo para mí. Con este regalo despido mis 19 años y le doy la bienvenida a los 20. El tiempo, traidor a veces, pasa rápido y no se detiene.


Día confuso, marcado de sensaciones diversas y contradictorias. En tan sólo 1 segundo puedo pasar del llanto a la risa y viceversa. Hoy 28 de abril, de este año, el pasado o el que viene. Todos son especiales para mí, cada 28 de abril toca reflexión, toca darse cuenta. Hacer repaso de todo lo vivido. Ver con quién camino, y quién se dejó ir.

No soy amiga del paso del tiempo, siempre se deja cosas atrás, y duele, pues piensas qué será lo próximo. Y como siempre, lo primero que se te viene en mente es lo mejor que tienes, lo que no quieres perder.

Hoy no, no quiero temer. Hoy estoy orgullosa de cada segundo vivido. Recuerdo con ternura los días pasados, la gente que estuvo y se fue, emoción. Sonrío al recordar la gente que continúa, o los nuevos que se unieron, hay gente que nunca falla, que no quieren fallar, les importo y me importan. Los quiero con locura.

Muchas gracias por vuestros correos y mensajes.

Sí, me gustan las flores...

*miles de besos*


domingo, 26 de abril de 2009

De verdades envueltas con lazo en papel celofán

" Mientras empujaba el carrito del supermercado, miraba los rostros blanquecinos bajo la luz de neón y me preguntaba: ¿Qué vida tiene sentido? ¿Y cuál es el sentido de la vida? ¿Comer? ¿Sobrevivir? ¿Reproducirse? Lo hacen también los animales. Y entonces, ¿por qué nosotros caminamos sobre dos patas y usamos las manos? ¿Por qué escribimos poesías, pintamos cuadros, componemos sinfonías? ¿Sólo para decir que la barriga está llena y que hemos copulado lo suficiente para garantizarnos la descendencia?

Ningún ser humano desea venir al mundo. Un buen día, sin que nos hayan consultado, nos encontramos en medio del escenario, algunos obtienen el papel de protagonistas, otros son simples comparsas, otros salen de la escena antes de finalizar el acto o prefieren bajar y disfrutar del espectáculo desde la platea -reír, llorar o aburrirse, según el programa del día.

A pesar de esta evidente violencia, una vez nacidos nadie se quiere ir. Me parecía una paradoja: no pido venir al mundo, pero una vez aquí, ya no me quiero ir. ¿Cuál es entonces el sentido de la responsabilidad individual? ¿Soy yo el que escojo o soy escogido?

¿Es pues verdadero acto de voluntad -lo que diferencia al hombre de los animales- decidir cuándo marcharse? No escojo venir al mundo, pero puedo decidir cuándo decir adiós: no ha sido por mi voluntad que he bajado, pero sí lo será cuando suba.

¿Pero bajar y subir de dónde? ¿Hay un abajo y un arriba? ¿O sólo un vacío absoluto? "

A morderle a la vida en la garganta...

*Feliz domingo :D

jueves, 16 de abril de 2009

De llantos y sonrisas

Hoy las lágrimas volvieron a recorrer mi rostro. Pero estoy tranquila. Estas lágrimas no escuecen, no salen con tanta violencia de mi pecho, desgarrando todo a su paso.

Tan sólo son lágrimas que brotan de pequeñas heridas que con el paso del tiempo irán sanando, y me harán más fuerte. No hay nada que temer.

En el fondo de mi aguarda, siempre presente, una cálida sonrisa, que sabe que esto pasará y, entonces, llegará su turno.

Esta vez no siento que mi vida se desmorona tras cada lágrima derramada. Ahora siento que cada lágrima me hará crecer, madurar, aprender...

Mi pecho está tranquilo, consciente de que tras estar perdidos y asustados entre tinieblas, volvimos a encontrar la senda correcta y tan sólo fue un tropiezo, una caída sin más consecuencias.

Aunque por un instante hace que lamentemos este tropiezo, porque las heridas duelen, al instante nos levantaremos y suspiraremos diciendo: ya está, no fue nada...

Y pasó...., ahora a sonreir

Bueno, en realidad esta entrada es del finde pasado, pero no tuve mucho tiempo para publicarla, pero tras las insistencias, aquí estoy y ahora probaré los cambios de color recomendados por cierto chavalillo ^^

*Miles de besos*

viernes, 10 de abril de 2009

De estúpidos y lerdos

Y así, las nubes que cubrían el horizonte se disiparon, tal como un día claro y radiante precede a otro oscuro y sombrío. El sol te ilumina tu rostro de nuevo. Tú le abriste paso, permitiste que, de nuevo, sus rayos penetraran en tu corazón. Haciendo que brote la más bella sonrisa que se pueda imaginar. Por muchas heridas, caídas, cicatrices y desengaños, sacas fuerzas de flaqueza y luchas. No, la vida no debe ser tan gris.

Te das cuenta que la vida puede ser maravillosa, pese a todo. Absolutamente todo tiene su lado bueno, una enseñanza, un recuerdo, una ayuda, para seguir avanzando en tu camino sin desviaciones. Todo aquello que creías necesitar, todo aquello que con tanto ahínco buscabas, se encuentra en ti, en tu interior. No dudes ni un instante. Disfruta, sonríe, lucha, no decaigas y vive, vive, vive…


OBSTÁCULOS

“Voy caminando por un sendero. Dejo que mis pies me lleven. Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras…

En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae. Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esa ciudad.

Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo que aspiro, lo que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos. Me imagino que todo está en esa ciudad.

Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. Al poco de empezar a andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no importa. Sigo.

Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja impide mi paso. Temo… Dudo. Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras, decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto…

Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando. Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: El camino aparece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo, es imposible saltarlo.

Veo que a un lado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que están allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos… pienso en renunciar. Miro la meta que deseo… y resisto. Empiezo a construir el puente. Pasan horas, días, meses. El puente está hecho. Emocionado lo cruzo y al llegar al otro lado… descubro el muro.

Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños… Me siento abatido… Busco la manera de esquivarlo. No hay forma. Debo escalarlo, la ciudad está tan cerca… No dejaré que el muro impida mi paso. Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire…

De pronto veo, a un lado del camino, a un niño que me mira como si me conociera. Me recuerda a mí mismo… cuando era niño. Quizá por eso me atrevo a expresar en voz alta mi queja.

- ¿Por qué tantos obstáculos ente mi objetivo y yo?

El niño se encoge de hombros y me contesta.

- ¿Por qué me lo preguntas a mí? Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras. Los obstáculos los trajiste tú…”


*Miles de besos*

viernes, 3 de abril de 2009

De lo absurdo de estar muertos

"De búho a cielo. De cielo a mar. Las noches pasaban y me pesaban. Me pesaban como cadenas, me encadenaban a la vida. La vida pasaba. El tiempo volaba, me miraba, volvía y se retorcía. Se alejaba y se aferraba. Como tú. Se aferraba a la vida. Me aferraba a ti. La vida eras tú, y no la entendía ya sin ti. ¿Cuándo me libraría de esa cadena? Cuando pasara la noche."

La noche pasó, y ahora entiendo mejor la vida. Sigues presente, te quiero. Pero ya es hora de ser dueña de mi misma. Las noches no me pesan, me resbalan. El gris desapareció, volvió el color. Las lágrimas se secaron, y las heridas cicatrizaron.

De aquel dolor que me oprimía el pecho sólo me quedan agrios recuerdos. Sigo teniendo malos momentos, como todos. Pero ya no dejo que me ahoguen, que me alejen de la realidad y me sumerjan en un oscuro mundo dirigido por el pesimismo absoluto.

Ahora pienso en mi, me encuentro bien en mi pellejo, ya no intento escabullirme. Estoy serena, tranquila. Valoro cada día, ya no me parecen todos igual. Cada uno de ellos es especial.

Pero por muy especial que sea, en algún momento se tiene que acabar y ese momento llegó, porque tengo mucho sueño y no quiero seguir escribiendo tonterías xD


"No me cuentes milongas, yo quiero la vida a todo color..."

*Miles de besos*